Este es un buen momento para recordar lo que el científico inglés, investigador en evolución humana, Charles Darwin, dice su libro “El origen del Hombre y la selección”, publicado en 1871: "aquella tribu que cuente con muchos miembros con un alto grado de patriotismo, fidelidad, obediencia, valor.. dispuestos a ayudarse los unos a los otros y a sacrificarse a sí mismos por el bien común, claro está que prevalecerá sobre las demás” .
Esta pandemia ha puesto en marcha movimientos de muchas personas dispuestos a ayudar, en primer plano, los profesionales de la salud, y a su lado, muchos otros colectivos dispuestos a sacrificarse por el bien común.
Quiero hacer una reflexión desde el punto de vista de la tecnología.
Un primer movimiento ha sido la comunidad coronavirus makers, que se crea el 13 de marzo y diez días después ya está formada por más de 10.000 makers que se coordinan en España vía Telegram para crear mascarillas, pantallas de protección, respiradores,… ha sido un ejemplo de respuesta en un tiempo récord para el diseño de soluciones y fabricación especialmente de pantallas protectoras, (más de 350.000 pantallas impresas en 3D entregadas al 30 de marzo, de estas 9000 en Burgos y provincia).
Esta comunidad es un ejemplo de respuesta rápida a las primeras necesidades iniciales para centros de salud, cuando la urgencia era la prioridad. Después de esta iniciativa, el 1 de abril el Ministerio de Industria Comercio y Turismo publicó las guías para la fabricación de mascarillas y ropa de protección, y algunas Comunidades ya no admitieron estos productos, si bien siguen fabricándose para atención primaria y residencias de mayores, y sigue teniendo todo el sentido esta ayuda hasta que se normalicen los suministros.
RETOS POSTERIORES
Un reto posterior de mayor complejidad supuso el diseño, fabricación y homologación por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios del producto respiradores o ventiladores mecánicos.
Contar con un número suficiente de estos dispositivos puede ser una de las razones que explica la diferencia entre las tasas de supervivencia de unos y otros países.
En España, antes de la pandemia, estábamos a la cola de países en cuanto a número de respiradores por cada 100.000 habitantes, con 30 equipos. Muy por detrás de Canadá, con 60, y Estados Unidos, Alemania o Austria con 100
En este momento la demanda mundial está desbordada, tendríamos que hacer compatible la fabricación nacional y el mercado internacional
Los makers han realizado desarrollos en este campo, sobre todo para fabricar los respiradores necesarios para asistir a pacientes sin necesidad de entubar. Esto es lo que se conoce como ventilación no invasiva y que suele aplicarse mediante mascarilla, que suministran un aire enriquecido con oxígeno al pulmón.
Para casos críticos en UCI se requieren ventiladores más precisos y complejos, máquinas que permiten introducir aire enriquecido en el pulmón y extraer los gases sobrantes de acuerdo a las necesidades de cada paciente.
El 27 de marzo, días después de comenzar estos desarrollos, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) definió los requisitos mínimos de seguridad, la documentación técnica y pruebas mínimas a realizar para la homologación de respiradores/ventiladores antes de su utilización en pacientes.
Se pusieron en marcha numerosos prototipos realizados por makers, universidades, centros tecnológicos, ingenierías, empresas industriales, que fueron presentados a la AEMPS para su homologación.
En los últimos días, estos son algunos proyectos que cuentan con homologación de la AEMPS:
CONCLUSIONES
OPORTUNIDADES
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