29 enero, 2026
La Fundación Caja de Burgos acoge en Cultural Cordón la exposición ‘Sombras en el muro. Imágenes de lo sagrado y lo cotidiano en el arte del Sudeste Asiático’
La muestra exhibe un conjunto excepcional de obras procedentes de distintas culturas que exploran la relación entre arte, espiritualidad y vida cotidiana en algunas de las grandes civilizaciones de la Antigüedad

La sala de exposiciones de Cultural Cordón alberga desde hoy y hasta el 3 de mayo la muestra Sombras en el muro. Imágenes de lo sagrado y lo cotidiano en el arte del Sudeste Asiático, que se adentra en el universo estético y espiritual de algunas de las grandes civilizaciones de Asia.
La muestra reúne un conjunto excepcional de obras procedentes de distintas culturas –jemer, india, tibetana, nepalí, china y del mundo insular cercano– que exploran la relación entre arte, espiritualidad y vida cotidiana. Esculturas realizadas en piedra, madera y metal muestran cómo la imagen funciona como puente entre lo humano y lo divino, como huella visible de un mundo invisible.
El título de la exposición remite a una idea recurrente en muchas tradiciones del Sudeste Asiático: la imagen entendida como “sombra”, como rastro del ámbito espiritual sobre la materia. Cada figura manifiesta una energía que conecta ambos planos, revelando cómo lo sagrado no se separa de la experiencia diaria, sino que la atraviesa y la estructura.
La exposición se organiza en cuatro grandes ámbitos temáticos. El primero, dedicado a las apsarās, muestra estas figuras danzantes como símbolos de tránsito entre el mundo humano y el celestial. Su movimiento detenido expresa gracia, agua y paso espiritual, marcando los umbrales de acceso a lo sagrado en los templos jemeres.

El segundo ámbito se centra en el arte jemer y en la idea de lo divino. En esta tradición, las esculturas no representan a los dioses: los alojan. Desde la sobriedad preangkoriana hasta la elegancia refinada de Angkor Wat y el Bayon, las variaciones formales muestran cómo lo divino se hace progresivamente más humano sin perder su fuerza espiritual.
El tercer espacio aborda el “cielo en disputa”, un universo poblado por dioses, bodhisattvas, espíritus, demonios y figuras protectoras. La iconografía revela una compleja negociación entre fuerzas opuestas, recordando que el equilibrio del cosmos depende de la convivencia —no siempre armónica— entre lo visible y lo invisible.
El último ámbito traslada lo sagrado a la esfera doméstica. Tablas votivas, puertas talladas, estanterías rituales, figuras guardianas y objetos cotidianos muestran cómo las imágenes formaban parte de hogares, talleres y pequeños santuarios, estructurando simbólicamente la vida diaria.
Sombras en el muro propone así una lectura amplia del arte del Sudeste Asiático, donde lo espiritual y lo cotidiano no se oponen, sino que se entrelazan. La exposición invita a descubrir cómo estas culturas entendieron la imagen como una forma de habitar el mundo, de ordenar la experiencia y de hacer visible lo invisible.