Sobre la
exposición
Localización
Calle Saldaña, S/N. 09003 Burgos
Horario
De martes a viernes de 11:00 a 14:00h y de 17:00 a 20:00h.
Sábados de 11:30 a 14:30h y de 17:00 a 20:00h
Domingos y festivos de 11:00 a 14:30 h.
Cerrado lunes y fiestas locales
Visitas comentadas
- Sábados a las 13:00 y 18:30h y domingos a las 13:00h.
Durante dos años el artista francés Thierry Bazin (Nantes, 1956) ha venido desarrollando un trabajo específico sobre la ciudad, el entorno y las personas que habitan, trabajan o transitan por Burgos. Su trabajo ha tomado la ciudad como un cuerpo único, con sus aspectos físicos perceptibles, pero también con su carácter y su modo de sentir. Bazin rehúye los aspectos cosméticos, se aleja de la ornamentación y de toda retórica para centrarse en la esencialidad del espacio con una imagen que procura trasladar realidad y verosimilitud. Tal vez lo más sorprendente de su trabajo radique en la utilización consciente del color, escasamente contrastado -cegado por la luz del verano de Castilla o por la niebla y el tamiz grisáceo que caracteriza nuestros inviernos-, y la descripción, el detalle y la perfección de los diferentes elementos que componen sus fotografías.
Bazin utiliza recursos fotográficos y técnicos de altísima definición que permiten una visión de los espacios, las construcciones y las personas con una exactitud desacostumbrada. Es precisamente en esa cercanía a la verdad absoluta donde nuestra percepción resulta aludida, hasta llevarnos a cuestionar la certidumbre de cuanto vemos. Dudar de lo real y creer lo inventado: En esa paradoja la obra de Thierry Bazin nos invita a mirar un mundo que escapa a la capacidad visual del observador más dotado.
“He querido recoger lo que hace de esta ciudad algo único, pero sobre todo cuanto sucede entre ella y yo, lo que nos une a ambos”, nos dice Thierry Bazin. “Para mí -prosigue- la ciudad se presenta completa, densa y legible, como un gran barco varado en el mar, perfectamente limitada por el campo que la rodea”. De la conjunción de todo ello nace un retrato urbano poliédrico, a veces fruto de tomas libres, a veces resultado de composiciones imposibles, de personas, de ruidos, de límites, de escapadas hacia el exterior rural y de inmediatas añoranzas del interior urbano. “Cuando miras hacia afuera desde dentro, sientes cierta nostalgia, como si lo que habíamos perdido aquí, estuviera fuera. Desde afuera, te ves mirando la ciudad desde lejos y te calmas allí, bajo el viento en los campos abiertos”, concluye Bazin.
- Curaduría: Javier del Campo
- Producción: Fundación Caja de Burgos
Galería de imágenes







