Sobre la
exposición
Localización
Calle Saldaña, S/N. 09003 Burgos
Horario
De martes a viernes de 11:00 a 14:00h y de 17:00 a 20:00h.
Sábados de 11:30 a 14:30h y de 17:00 a 20:00h
Domingos y festivos de 11:00 a 14:30 h.
Cerrado lunes y fiestas locales
Visitas comentadas
- Sábados a las 13:00 y 18:30h y domingos a las 13:00h.
En los últimos años Javier Riera ha venido desarrollando un trabajo de fuerte impacto emocional. Tomada la naturaleza tanto como territorio en el que desarrolla sus propuestas como un ámbito de conocimiento y experimentación, Riera provoca su transformación a través de la luz, mediante el empleo de agentes externos, ferozmente invasivos y sin embargo inocuos.
Proyecciones, dibujos, siluetas, movimientos y filmaciones con origen claramente pictórico, pero mudados en una suerte de animaciones inmateriales que nos interrogan sobre los límites de la representación real. Dibujos y formas dinámicas que se expanden por el espacio expositivo y nos desvelan una dimensión insospechada de un territorio que creíamos hasta entonces conocer.
Una confrontación que va más allá de una disputa sobre el sometimiento racional de la naturaleza, del combate entre el hombre y el medio que lo envuelve, del empeño en constreñir con formas racionales y puras todo aquello que por fuerza es aleatorio y caprichoso. Riera nos interroga sobre nuestra propia supervivencia como especie, sobre la necesidad de construir nuevas referencias simbólicas en un entorno que estamos obligados a restituir.
Para desarrollar el proyecto que Javier Riera presenta en el CAB el artista ha recorrido los paisajes y territorios de la provincia de Burgos. Es, por tanto, una propuesta por y para el Centro de Arte Caja de Burgos en la que no olvida ninguna de las disciplinas que caracterizan su trabajo: fotografía en las que recoge sus intervenciones en espacios públicos, cianotipias impresas, en cuadernos de gran formato —elaborados a mano y de marcado carácter plástico— que el espectador podrá manejar libremente, y sorprendentes proyecciones tanto en el interior de las salas del CAB como en el exterior del recinto. A ese efecto el artista realizará una serie de proyecciones dinámicas sobre la vegetación del parque del Castillo. Desde la fachada del CAB Riera esculpirá con luz la vegetación frontal en una propuesta instalativa efímera y de enorme impacto que se realizará en diferentes momentos a lo largo del período de vigencia de la exposición.
En el interior, la primera de las salas está dedicada a diferentes intervenciones lumínicas sobre el paisaje, a partir de tomas realizadas en diferentes emplazamientos de la provincia de Burgos. Con ellas Riera aborda una de sus líneas de investigación: lugares concretos, paisajes reales pero no necesariamente identificables, alterados por la proyección de elementos geométricos. La relación entre formas concretas (geometrías) y paisaje (accidentado e irregular por naturaleza) aparentemente contradictoria se resuelve gracias a la luz. Un modo de experimentar con los límites entre la materia y la energía que da lugar a una particular e imprevista armonía visual.
Otra de las salas exhibe dos grandes libros con cianotipias tomadas igualmente en paisajes de la ciudad y provincia de Burgos. Realizados en papel de grabado, el espectador podrá manejarlos libremente en una experiencia que se sitúa próxima a la percepción real del paisaje, en el que la contemplación de la totalidad y la visión acotada y fragmentaria se suceden.
Concebidas las cianotipias en el estudio, se muestran como una suerte de cuaderno de viaje emocional, un gran contenedor de recuerdos en el que la presencia de lo real simplemente se atisba, como sucede tan a menudo cuando recorremos un espacio natural: el tacto de la vegetación, el silbido del viento, la presencia sospechada de un animal que no acabamos de ver, la fugacidad de la luz entre las hojas…
La sala central del nivel +1 del CAB acoge una pieza monumental. Se trata de una gran proyección de siluetas de animales en movimiento, obtenidas a partir de imágenes tomadas en la naturaleza. El artista extrae el dibujo fotograma a fotograma para construir una animación de enorme similitud con la realidad y provocar así una suerte de apropiación contemporánea de los ritos simbólicos con que el hombre prehistórico reflejaba su relación con la naturaleza.
- Curaduría: Javier del Campo
- Producción: Fundación Caja de Burgos
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