Sobre la
exposición
Localización
Calle Saldaña, S/N. 09003 Burgos
Horario
De martes a viernes de 11:00 a 14:00h y de 17:00 a 20:00h.
Sábados de 11:30 a 14:30h y de 17:00 a 20:00h
Domingos y festivos de 11:00 a 14:30 h.
Cerrado lunes y fiestas locales
Visitas comentadas
- Sábados a las 13:00 y 18:30h y domingos a las 13:00h.
Grand Tour. Un viaje por el mundo clásico de la mano de Miki Leal y su trabajo para el CAB
Desde que en 1670 Richard Lassels acuñara el término Grand Tour en su obra El voyage d’Italie y hasta la irrupción del ferrocarril y del turismo llegado de su mano a comienzos del siglo XIX, el viaje por Italia supuso una suerte de viaje iniciático para los jóvenes aristócratas y para los artistas y literatos europeos. Pese a su enunciado francés fue curiosamente más popular entre la clase media y alta británica, quienes la entendieron como una fuente de conocimiento esencial, indispensable en su formación. El encuentro con el arte clásico, la glorificación del renacimiento (y el desdén por el barroco) se verificaban en un recorrido que comprendía Florencia, Roma y Pompeya y se dilataba por Turín, Milán y Venecia, al hilo del patrón marcado por helenista Johann Joachim Winckelmann y extendido por Goethe, en su indispensable obra Viaje a Italia, hasta Sicilia.
El proyecto expositivo que Miki Leal (Sevilla, 1974) presenta en el Centro de Arte Caja de Burgos CAB revisita y reúne sus últimos trabajos a partir de la lectura, en clave pictórica, de la ciudad de Roma y de su pasado clásico. Contemplada desde el prisma del Grand Tour, por la pintura de Leal asoma el dandismo (entendido desde el ideal de perfección absoluta en los hábitos y comportamientos sociales y cohonestado temporal y espacialmente con la experiencia del Grand Tour). Las referencias a Stendhal, Lord Byron, George Brummel u Oscar Wilde trufan la pintura de Miki Leal con elocuentes citas a “las vistas de Roma, ejecutadas en gran formato, donde se integran los signos del pasado con la actualización del presente”, en palabras de Alberto Martín, quien ha comisariado esta exposición para el CAB.
Pero el trabajo de Miki Leal reflexiona también sobre el propio acto de pintar, sobre la disputa entre actos y gestos, sobre el combate entre la representación de la cultura y sus símbolos con frecuencia velados, solo accesibles para unos cuantos iniciados. Un pugilato que el artista acota en un terreno de juego cerrado, de normas precisas y movimientos calculados, un “sport”, como refería la literatura de principios del siglo XX, deudor del dandismo en los duelos que se libran a cada lado de la pista. El tenis como metáfora vital y como recurso formal. “Los mármoles de las iglesias romanas se convierten en el firme de utópicas pistas de tenis, la pista del Foro Itálico reúne la geometría del terreno de juego con la elegancia y precisión de la escultura clásica, una pista de tenis es el escenario que permite reunir en un mismo espacio signos culturales tan distantes como Goethe y John Cheever…” nos dice Alberto Martín.
Mariposas y cocodrilos. La vida como razón de estilo
Mariposas y cocodrilos, el título enunciativo de la exposición alude al tenis y a sus variantes estilísticas, tal y como fuera definido por el influyente crítico de cine francés Serge Daney. Daney, que simultaneaba su pasión cinéfila con escritos y crítica del tenis, trazó una sutil metáfora de la creación, del arte y del juego en su obra L’amateur de tennis. Solo hay dos formas de encarar la partida (y la vida, y el arte): desde la red (las mariposas) o desde el fondo (los cocodrilos). Tampoco es casual la referencia (expresiva y visual) a la indumentaria, hasta no hace demasiado indefectiblemente dandi, subvertida hoy por los logos y las marcas globales. En “Notas sobre lo camp” Susan Sontag escribió: “la esencia de lo camp es el amor a lo no natural: al artificio y la exageración. […] una sensibilidad que convierte lo serio en frívolo”. Lo camp como trasunto contemporáneo del dandismo explicitado en la obra de Miki Leal en el gusto por la sensualidad, por el estilo, por las citas cultas al cine, a la ópera o al vestido; por prestar el mismo interés a la música popular que a la literatura o al deporte; por elevar a categoría estética la imitación y la originalidad, la teatralidad y la ingenuidad. Como dejó escrito óscar Wilde, “la naturalidad es una pose difícil de mantener”.
- Catálogo disponible en la Librería on-line
- Curaduría: Javier del Campo
- Producción: Fundación Caja de Burgos
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