¡Por favor gire su dispositivo!
Bienal Burgos - Cabecera

Concepto curatorial


Este evento, que se celebrará en una primera edición entre septiembre de 2026 y enero de 2027, pretende diferenciarse por su apertura a múltiples lenguajes y pensamientos artísticos, la apuesta por proyectos inéditos o presentados por primera vez en España y la puesta en valor de la experiencia estética.

¡

Estrictamente, el término bienal se refiere simplemente a la periodicidad con la que se realiza un evento: cada dos años. Sin embargo, desde hace décadas se ha ido cargando de un significado añadido, el de gran manifestación y puesta en escena de los caminos por los que discurre el arte contemporáneo. Este objetivo primigenio ha venido “virando” también cada vez más hacia la presentación de obras actuales que ilustran una idea o tesis a la que el curador principal del evento da especial significancia.

En ese sentido, el proyecto Bienal de Burgos trata de no encasillarse o adherirse a un mensaje concreto, sino que busca ofrecer una bocanada de aire fresco en cuanto a la idea de dar cabida a todas las opiniones o visiones del mundo actual que los artistas están llevando a cabo hoy mismo. No hay pues un dictado oficialista y se incluyen todas las temáticas sin excluir ninguna.

“El arte se juzga en función del servicio que presta a los objetivos políticos aceptados. Quienes discrepan de las ortodoxias en materia de raza, género o imperialismo ven sus carreras truncadas y quedan borrados de la vida pública. Es la sociedad civil la que formula y hace cumplir los catecismos dominantes. Bibliotecas, galerías y museos excluyen los puntos de vista condenados por reaccionarios”.

John Gray,
Los nuevos leviatanes

La Bienal de Burgos busca ser un mero notario a nivel ciudad de las diversas tendencias por las que discurre el arte contemporáneo hoy en día y también otras manifestaciones creativas cuya carga estética las haga merecedoras de estar presentes en el evento.

Una puesta en valor de la experiencia estética denostada en los últimos tiempos, en los que se valoran en demasía aquellas obras en las que el pensamiento del artista queda por encima del lenguaje utilizado para hacernos llegar su mensaje.

En consonancia con lo manifestado anteriormente, tendrán cabida en la Bienal de Burgos obras pictóricas, dibujo, esculturas, instalaciones, intervenciones en espacios concretos, vídeo, videoinstalaciones, diseño experimental junto a un guiño especial hacia el público joven, incluyendo géneros como los videojuegos, las imágenes pensadas para la promoción musical, etc.

Artistas y creadores nacionales e internacionales, jóvenes y de media carrera, protagonizarán una bienal que pretende ofertar disciplinas o manifestaciones creativas más alejadas de lo habitual en este tipo de eventos y reafirmar su  apuesta por nuevos nombres, poco habituales en la escena internacional,   con la intención de dotar al evento de frescura y de la capacidad de generar sorpresa en el espectador.   

Los proyectos serán de tres tipos: Por un lado tendremos los exhibidos de manera convencional, es decir, en lugares destinados habitualmente a exposiciones.

Por otro lado tendremos los proyectos instalados específicamente en el espacio público: las riveras del río Arlanzón,plazas, parques y jardines. Uno de los objetivos de la Bienal es ganar la calle, en el sentido de facilitar el acceso al arte a sectores de la sociedad que se sienten cohibidos al entrar en lugares que “imponen”.

Finalmente habrá proyectos diseñados e instalados en dialogo con el interior o el exterior de edificios patrimoniales.

La bienal  busca proponer espacios alejados de lo manido o habitual. Nuevos lugares y espacios que puedan ser descubiertos por los visitantes.

El río Arlanzón será el eje vertebrador de todo el recorrido, contribuyendo de esta manera a ofrecer una imagen de belleza, respeto al medio ambiente y sostenibilidad de la ciudad, aunque habrá igualmente “islas” que se alejen de ese recorrido principal, fundamentalmente Gamonal