Venezuela
Fausto Amundarain
ARCHÆ
Instituto Castellano y Leonés de la Lengua
Palacio de la isla. Paseo de la Isla, 1.
Lunes a jueves de 9 a 14.30 y de 16 a 18.30 h.
Viernes de 9 a 14.30 y de 17 a 20 h. Sábados de 11 a 14
y de 17 a 20 h. Domingos y festivos cerrado

En la sala de exposiciones del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Fausto Amundarain, joven artista venezolano nacido en Caracas en 1992 y afincado en Madrid, hace un guiño al lenguaje y presenta un conjunto de obras recientes fundamentadas en diversas referencias que suelen ser base de sus investigaciones, como son las identidades reflejadas en iconos infantiles, cómics, fotografías de prensa y otros elementos del imaginario colectivo.
ARCHÆ explora la construcción de un lenguaje visual a través de la fragmentación, el encubrimiento y la reconstrucción.
La exposición se articula en tres bloques. El primero, una obra central reúne fragmentos de distintas imágenes, parcialmente ocultas o transformadas.
El segundo reúne veinte piezas de menor formato que permiten reconocer y reconstruir esas imágenes, y un tercer conjunto de dibujos, esquemas en papel y elementos de madera que muestra parte del proceso de construcción de las pinturas y de sus marcos, haciendo visibles las distintas capas y operaciones que intervienen en su realización.
Las obras parten de un proceso de trabajo que, a primera vista, luce muy preciso, casi mecánico. Sin embargo, esta metodología deja espacio para el error y la improvisación.
Utilizando únicamente pintura acrílica con técnicas como serigrafía, aerógrafo, máscaras, aguadas y lijado. Los marcos forman parte de esta misma lógica. Construidos específicamente para cada imagen, siguen sus formas, se adaptan a ellas y, en algunos casos, las prolongan o interfieren con ellas. Dejan de ser un límite para convertirse en una extensión de la pintura.
ARCHÆ propone mirar las imágenes como un sistema: observar sus fragmentos, seguir sus rastros y reconstruir aquello que permanece oculto.
El título toma como punto de partida la raíz griega arkhaios, asociada a lo antiguo y a aquello que pertenece al origen, y la interrumpe en ARCHÆ. La palabra queda suspendida, como un fragmento que no termina de completarse. La ligadura æ, formada por la unión de dos vocales en una sola forma, introduce además una tensión entre fragmento y totalidad, entre lo separado y lo unido.
Esta palabra incompleta funciona como una imagen de la propia exposición. Al igual que las imágenes parcialmente ocultas, su significado no se entrega por completo: debe ser buscado, decodificado y reconstruido pieza por pieza. ARCHÆ se plantea como una arqueología del propio lenguaje visual del artista: una búsqueda de las imágenes, capas y operaciones que lo construyen.


