España
Iván Pérez
Campo de tensiones residuales
El Silo
Paseo Nave junto al Silo de Capiscol.
Acceso desde la glorieta de los Peregrinos.
Martes a viernes: 17 a 20 h.
Sábado de 11 a 14 y de 17 a 20 h.
Domingos y festivos de 11 a 14 h. Lunes cerrado
BUS: Línea 4: Parada Iglesia El Salvador
Líneas 10 y 16: Parada Antonio G. Martín

Los programas de garantía social fueron iniciativas educativas en España reguladas bajo la ley LOGSE creadas para ayudar a los jóvenes que no terminaban la eso y facilitarles el acceso medianten la formación al mundo laboral. Iván recuerda y cuestiona aquellas iniciativas mediante esta deslumbrante pieza en la que los pupitres y sillas de un colegio han sido manipulados hasta llegar a convertirse en metafórica ruina de la educación, en un mero espacio pasivo donde el alumnado podría sentarse y contemplar como una invisible e incomprensible sincronía de energías provoca el colapso.
Una misma acumulación de pequeñas perturbaciones que generan una gran tensión, son las que pueden originar un cambio de estado en las cosas, en una situación. Algo que, de manera metafórica, Iván nos presenta con una pieza para rememorar los hechos acecidos en el barrio burgalés en 2014, mediante un despliegue de trocitos de ventanilla de cristal de coche repartidos en una superficie de mantas usadas que de por sí son ya receptoras de una cierta memoria.
El campo de tensiones residuales (2026), título de esta instalación, es un concepto que proviene de la ciencia de materiales para definir un conjunto de esfuerzos de tensión interna que existe sin carga externa aplicada, producido por un procesohistórico (templado, soldadura, mecanizado). Este campo está autoequilibrado de modo que si hay compresión en una zona, hay tracción en otra. En lo social, un equivalente sería el conjunto de tensiones latentes que no se manifiestan en calma, cuya respuesta está condicionada a una perturbación externa.
Se trata de una instalación de varios módulos en diálogo que se complementan, aunque puedan funcionar de forma autónoma.
Iván Pérez, Tineo, 1973, observador empedernido de la realidad circundante a él, combina fotografía, instalación y vídeo para observar las dinámicas sociales y ambientales de los entornos urbanos. A través de fragmentos e imágenes superpuestas, construye narrativas sobre la experiencia contemporánea del lugar. Su obra cuestiona la relación entre observador y espacio, generando sistemas de percepción en los que el propio espectador forma parte del dispositivo visual.


