Colombia
Santiago Escobar Jaramillo
El pez muere por la boca
Museo de la Evolución Humana
Paseo Sierra de Atapuerca, s/n
Martes a viernes de 10 a 14.30
y de 16.30 a 20 h, sábados y festivos
de 10 a 20 h. Domingos 10 a 15 h.
Lunes cerrado

El Museo de la Evolución Humana, MEH, acoge, dentro de la programación de Bienal de Burgos, un proyecto en el que el arquitecto, fotógrafo y editor de fotolibros Santiago Escobar-Jaramillo refleja el comportamiento humano ante unas complicadas circunstancias que dificultan el desarrollo normal de la vida cotidiana y que forman parte de la realidad actual de su país natal, Colombia.
Con alma de reportero, pero ojos de artista, Santiago logra fusionar en sus imágenes dos objetivos: hacernos partícipes de realidades alejadas de la nuestra y, al mismo tiempo, permitir que disfrutemos de unas bellísimas imágenes que contienen, en muchos casos, unas dolorosas circunstancias de vida. Estas capacidades le han permitido obtener importantes reconocimientos internacionales, entre ellos, por citar alguno, ser finalista del prestigioso premio LensCulture en el año 2024.
«El pez muere por la boca» es un proyecto transmedia que reflexiona sobre la resiliencia y la resistencia de pueblos costeros de Colombia en contextos de narcotráfico y pesca. La línea de playa conecta el mar (o río) con el continente (o tierra firme), donde habitan comunidades anfibias con largas tradiciones de música, baile, peinado, juego y celebración. También de agricultura, gastronomía, turismo, observación de ballenas y naturaleza.
Esta paz está permeada por la presencia paramilitar, la violencia y el narcotráfico.
El narcotráfico necesita una salida a la costa para sacar su producto al mar. En estos recorridos en lanchas rápidas, los narcotraficantes son interceptados por la Armada o la fuerza naval de Colombia, y su forma de fuga es soltar la carga para hacer más liviana la embarcación. Los pescadores de poblaciones como Rincón del Mar, Sucre, en el Atlántico, o de Bahía Solano, Chocó, en el océano Pacífico, ocasionalmente encuentran paquetes que pueden significar los ingresos de un año de trabajo o rumbas de una semana. Algunos sucumben a esta presión; otros la rechazan y se mantienen firmes ante los embates de la ilegalidad. A este fenómeno se le ha llamado «pesca blanca».
«El pez muere por la boca», realizado entre 2016 y 2023, es un proyecto participativo y de intervención en el que la comunidad participa en la creación de las imágenes. Los contrastes entre las tradiciones (estados pacíficos o de paz) y la presión armada (grupos paramilitares y de narcotráfico) se expresan en diferentes acciones, paisajes, cuerpos y objetos. La cotidianidad se entremezcla con la construcción de las escenas. Aquí, el acto performático se confunde con el vaivén de la realidad, como un canto a ese límite indefinido entre mar y tierra.


