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2 octubre, 2026

De la inspiración a la acción empresarial: dos días para imaginar el Burgos del mañana

Burgos volvió a demostrar que su principal activo no reside únicamente en su músculo industrial, sino en las personas capaces de transformar ideas en proyectos, empresas en referentes internacionales y desafíos en oportunidades. Pero, sobre todo, en quienes entienden que la colaboración es la mejor palanca para construir el futuro.

La edición especial de foroBurgos, organizada por Fundación Caja de Burgos en el marco de su centenario, ha reunido durante dos jornadas a emprendedores, empresarios, inversores y líderes de ámbito nacional para reflexionar sobre los grandes retos del tejido productivo: el crecimiento empresarial, la inversión, la inteligencia artificial, el liderazgo y el talento.

La edición especial de foroBurgos, organizada por Fundación Caja de Burgos en el marco de su centenario, ha reunido durante dos jornadas a más de 600 emprendedores, empresarios, inversores y líderes de ámbito nacional para reflexionar sobre los grandes retos del tejido productivo: el crecimiento empresarial, la inversión, la inteligencia artificial, el liderazgo y el talento.

El encuentro ha nacido con una vocación clara, expresada por el director general de la fundación, José Ramón Gutiérrez: «Convertir el foro no solo en un espacio de reflexión, sino en un lugar donde surgieran conexiones, proyectos y oportunidades reales para Burgos».

Una apuesta que se ha materializado en ponencias, mesas redondas, encuentros entre inversores y emprendedores y espacios de networking concebidos para que «ocurran cosas».
 
Emprender & crecer: claves para la consolidación de una nueva generación empresarial en Burgos
El encargado de abrir la primera jornada fue el cofundador y presidente de Scalpers, Borja Vázquez.
La experiencia del emprendedor sevillano desmontó algunos de los mitos habituales del emprendimiento: las empresas no crecen únicamente gracias a una buena idea, sino mediante ambición, reinversión, capacidad de delegar y disciplina en la ejecución.

Para el empresario andaluz, la verdadera validación de un proyecto llega cuando el cliente paga, repite y se convierte en parte de una comunidad, una lección especialmente valiosa para quienes buscan impulsar nuevos negocios desde el territorio.
Ese mensaje conectó con uno de los grandes temas del foro: la necesidad de que Burgos siga generando empresas capaces de escalar, competir internacionalmente y servir de inspiración a nuevas generaciones de emprendedores.

La reflexión continuó con una mesa redonda Competir desde Burgos: industria, pymes y cadenas de valor. Aprendizajes, obstáculos y crecimiento que reunió a algunos de los principales referentes empresariales vinculados a Burgos. Los responsables de empresas burgalesas promotoras de la acelerado industrial POLO positivo María Riberas (Gonvarri Industries), Ernesto Antolín (AVOT inversiones, holding de Antolin), Ginés Clemente (Aciturri) , Andrés Hernando (Hiperbaric), Bibiana Nicolás-Correa (Grupo Correa) y Rafael Barbero (Fundación Caja de Burgos) coincidieron en una idea compartida: Burgos no es una limitación para competir, sino una ventaja.

Para los participantes en el debate, la fortaleza del territorio reside en un ecosistema industrial caracterizado por la cooperación, la confianza, el talento técnico y una cultura empresarial basada en el esfuerzo y la visión de largo plazo.

Los intervinientes defendieron una forma de entender el crecimiento que trasciende la cuenta de resultados. Crecer significa innovar, invertir, aumentar la productividad, formar a las personas y generar oportunidades para las siguientes generaciones.

También identificaron desafíos como la captación de talento cualificado o la transición energética, pero mantuvieron un mensaje optimista: Burgos dispone de empresas tractoras, conocimiento, recursos y ambición para consolidarse como uno de los territorios industriales más sólidos del país.

«Para seguir potenciando la industria de Burgos hace falta personas con ambición que quieran enfrentarse a retos; también un ecosistema de apoyo que te plantee retos e incentive tu potencial creativo e innovador. Y luego hace falta quien abone, quien ayude, quien empuje», compartió el presidente de la Fundación Caja de Burgos, Rafael Barbero.

Uno de los aspectos más relevantes para el tejido empresarial local fue precisamente la reivindicación del talento. El grupo de directivos coincidieron en que, hoy, las compañías deben ofrecer mucho más que un empleo: necesitan proporcionar proyectos ilusionantes, planes de carrera, formación y una propuesta de vida atractiva para las familias.

La conexión entre emprendimiento e inversión protagonizó otro de los hitos de la primera jornada. El Foro de Inversión, organizado en colaboración con SeedRocket reunió a reconocidos inversores y mentores para analizar qué hace atractivo un proyecto empresarial. La conclusión fue clara: los inversores no financian ideas, financian equipos.

La capacidad de ejecución, el conocimiento del mercado, la honestidad de los fundadores y una visión realista del negocio pesan más que cualquier presentación brillante.
En el espacio Ágora del edificio Nexo emprendedores y emprendedoras con proyectos emergentes y otros promotores con empresas consolidadas -muchos de ellos vinculados a los diferentes programas de la fundación- tuvieron la oportunidad de presentar sus propuestas ante potenciales inversores y participar en encuentros directos destinados a explorar colaboraciones y posibles vías de financiación.

Para muchas iniciativas nacidas en Burgos, estos espacios representan una oportunidad tangible de acelerar su crecimiento y acceder a redes de conocimiento difíciles de alcanzar en otros entornos.

La ex secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial Carme Artigas durante su intervención en foroBurgos

Liderar la transformación de las organizaciones: tecnología, talento y propósito
 
La segunda jornada de foroBurgos dirigió la mirada hacia el futuro de las organizaciones.
La ex secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, Carme Artigas, lanzó una de las advertencias más relevantes del encuentro al afirmar que la inteligencia artificial ya no puede considerarse una tecnología del mañana, sino una infraestructura imprescindible para la competitividad empresarial.

La IA –afirmó- permite a las pequeñas empresas multiplicar capacidades y «parecer grandes siendo pequeñas», pero éstas deben proteger sus datos y su conocimiento.
 
Artigas invitó a las organizaciones a comprender que el verdadero valor diferencial estará en los datos propios y en la inteligencia que sean capaces de extraer de ellos.

La adopción de la IA, defendió, debe abordarse como una decisión estratégica de negocio sustentada en la confianza, la formación y la supervisión humana.

El componente más humano del foro llegó de la mano de Edurne Pasaban. La primera mujer en completar los catorce ochomiles trasladó al ámbito empresarial una reflexión sobre el propósito en la vida, la resiliencia y el trabajo en equipo. Su experiencia recordó que los grandes objetivos no se consiguen en solitario y que el éxito sostenible depende tanto de la preparación y la adaptación como del cuidado de las personas.

Su testimonio sobre la importancia de pedir ayuda y cuidar la salud mental resonó, también, entre los asistentes. Más allá de las cumbres conquistadas, Pasaban defendió una idea aplicable al mundo empresarial: el verdadero éxito no consiste únicamente en alcanzar metas ambiciosas, sino en llegar a ellas sin dejar a nadie atrás.

La clausura del encuentro correspondió al ex seleccionador nacional de baloncesto Sergio Scariolo. En entrenador trasladó las enseñanzas acumuladas durante más de cuatro décadas al frente de algunos de los equipos más exigentes del deporte internacional.

La visión del liderazgo de Scariolo se apoya en la escucha, la confianza, la comunicación sincera y la capacidad para poner el bien colectivo por encima del ego individual.
Frente a modelos basados en la autoridad o el control, Scariolo defendió un liderazgo capaz de construir proyectos compartidos donde cada persona comprenda su papel y encuentre un propósito común. «El miedo mata la pasión», recordó el seleccionador.

Más allá de las ponencias, foroBurgos ha dejado un legado tangible para las empresas de Burgos y su provincia. En el Centenario de Caja de Burgos, el encuentro ha reforzado las conexiones entre emprendedores e inversores, generando espacios de colaboración entre compañías consolidadas y nuevos proyectos.  Los protagonistas convocados a sumarse a esta edición especial han ofrecido herramientas para afrontar la revolución de la inteligencia artificial y abordar cuestiones decisivas en torno al talento, la sostenibilidad energética, la gestión de equipos y el liderazgo transformador.

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