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28 enero de 2026

Empresa | Cuando la sostenibilidad se construye de puertas para adentro

Con motivo del Día de la Educación Medioambiental, el Aula de Medio Ambiente de Fundación Caja de Burgos organizó una mesa redonda en la que participaron empresas burgalesas que apuestan por implicar a los empleados en su estrategia de sostenibilidad. La sesión contó con la experiencia de Bridgeston y Constantia Topebal, así como la visión del educador ambiental Miguel Ángel Pinto

En la imagen de izquierda a derecha: Marta Sanz ( Resiliando), Virginia Pardo (Constantia Topebal), Luis Conde de Bridgeston y el director de las Aula de Medio Ambiente de la Fundación Caja de Burgos, Miguel Ángel Pinto

La sostenibilidad como diálogo entre empresa y empleados. La sostenibilidad como un compromiso que transforma desde la experiencia directa. Estas frases no son buenas intenciones esbozadas en un plan estratégico; al menos, no para las compañías burgalesas Bridgeston y Constantia Topebal.

El pasado 27 de enero, con motivo del Día Internacional de la Educación Medioambiental, el Aula de Medio Ambiente de la Fundación Caja de Burgos organizó en el edificio Nexo una mesa redonda con título: Del discurso a la acción. Crear valor medioambiental con los empleados.

En la sesión participó la responsable de Recursos Humanos de Constantia Topebal, Virginia Pardo; el responsable de Sostenibilidad de Bridgestone, Luis Conde, así como expertos en sostenibilidad empresarial y divulgación medioambiental como Marta Sanz de Resiliando y el director de las Aulas de Medio Ambiente, Miguel Ángel Pinto.

Durante la jornada se puso de manifiesto que la sostenibilidad en las empresas no es solo una cuestión de estrategia o cumplimiento normativo, sino una realidad que se construye día a día con la implicación activa de los empleados.

Los ponentes coincidieron en que la sostenibilidad solo es efectiva cuando se integra en la cultura corporativa y se convierte en una responsabilidad compartida por toda la plantilla.

Ejemplos como la instalación de bebederos para aves, hoteles de insectos y plantaciones de especies autóctonas en los entornos industriales han demostrado que la experiencia directa es una herramienta potente en la transformación de las creencias y la cultura corporativa en materia de sostenibilidad.

Estas actividades, además, fomentan el sentido de pertenencia y autoestima entre los trabajadores, que pueden ver el impacto tangible de su implicación.

Claves del éxito: escucha activa y continuidad

Uno de los puntos más destacados fue la importancia de escuchar a los empleados y adaptar las acciones a sus intereses y motivaciones. La creación de un Comité Social, como en el caso de Constantia Topebal, es una fórmula que permite canalizar propuestas y estructurar iniciativas que respondan a las verdaderas inquietudes de la plantilla, explicó Virginia Pardo.

Según los datos recabados por la empresa, el 82% de los empleados de la compañía considera fundamental que su empresa tenga una estrategia clara de sostenibilidad, y el comité actúa como canalizador para que las expectativas de la propia plantilla no vayan a un cajón, sino que se lleven a la acción.

Para Pardo, la continuidad y la cercanía de las acciones son factores clave para conseguir la implicación real de los empleados.

«La organización de las actividades (fecha, objetivos, modo…) debe ser consensuada con la plantilla; ello requiere una escucha activa, establecer un diálogo continuo, contar con su ‘feedback'», explicó la responsable de Recursos Humanos de la firma.

La integración de las familias en las actividades ambientales ha resultado ser una palanca eficaz para aumentar la participación y el compromiso, expresó por su parte el coordinador de Sostenibilidad de Bridgeston, Luis Conde.

Los representantes de las empresas invitadas reconocieron la importancia de detectar y motivar al “núcleo fiel” de empleados más implicados con la mejora de la sostenibilidad, pero también se insistió en la necesidad de no rendirse con quienes muestran menos interés, buscando siempre nuevas fórmulas de motivación y participación.

El papel de la dirección clave en la construcción de una cultura corporativa basada en la mejora de la sostenibilidad

Los participantes subrayaron que la implicación de la alta dirección es imprescindible para que los proyectos de sostenibilidad tengan éxito y continuidad. Sin el apoyo y la convicción de la dirección, las iniciativas tienden a diluirse o quedarse en acciones puntuales sin impacto real, aseguraron desde su experiencia.

Desde el punto de vista de un educador medioambiental, Miguel Ángel Pinto advirtió del error de “hacer por hacer” y recomendó planificar cuidadosamente cada acción, teniendo en cuenta factores como el entorno, la logística, el presupuesto y la seguridad de los participantes.

«Lo más satisfactorio para un educador medioambiental es comprobar la capacidad que tienen pequeñas acciones de generar una transformación en la mirada de sus participantes», confesó el biólogo.

Aprendizajes y retos

Entre los aprendizajes compartidos, los ponentes señalaron la importancia de no plantear «objetivos inalcanzables» y de construir una cultura de sostenibilidad basada en la experiencia, y la adaptación a las necesidades reales del entorno y las personas.

«El hecho de que los empleados vean un resultado tangible en el entorno laboral, valida la acción y afecta a la autoestima de todas las personas que han participado en ella. Es importantísimo que los participantes constaten que las acciones que realizan sirven para algo», reivindicó Pinto.

Marta Sanz, moderadora de la mesa redonda, insistió en todas aquellas acciones que se viven en primera persona, que generan un poso emocional imposible de sustituir con otro tipo de aaciones.

“La información o el conocimiento, per se, no cambia comportamientos, pero la experiencia, sí (…) La sostenibilidad y la educación ambiental se construyen en la cotidianidad, en esa ‘gota a gota’ que, a veces, no se ve, pero que va tejiendo red y comunidad», concluyó la responsable de Resiliando.


El programa Empresas con la Naturaleza promovido por el Aula de Medio Ambiente

Empresas con la Naturaleza es una iniciativa impulsada por la Fundación Caja de Burgos desde su área de Medio Ambiente que promueve la implicación del tejido empresarial en la mejora ambiental de su entorno más cercano.

Las personas que trabajan en empresas como Bridgeston o Constantia Topebal han podido participar en actuaciones y proyectos tangibles que contribuyen a la renaturalización, la conservación de la biodiversidad y la adaptación al cambio climático.

El programa busca conectar la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) con acciones medioambientales reales, duraderas y de impacto positivo para toda la sociedad. Para más información, empresas de Valladolid, Burgos o Palencia pueden solicitar este servicio ofrecido por el Aula de Medio Ambiente que tiene como principales objetivos:

Las empresas interesadas en desarrollar actuaciones pueden ponerse en contacto con el personal técnico del programa a través de este enlace